Hoy empezamos fuerte, vamos a hablar de los videojuegos, sí esos simuladores que enganchan a los niños, y no tan niños, durante horas y horas.
Todos estamos de acuerdo en afirmar que son muy entretenidos y que tienen algo que a todos nos atrae pero debemos ser muy selectivos con ellos ya que no todos son recomendables para según que edades. Por este motivo debemos analizar el juego antes de dejar que los niños jueguen.
Como ya hemos dicho los videojuegos sirven para entretenernos pero también nos pueden ser muy útiles para que los niños aprendan ya que el juego les divierte más que las clases y aprenden sin darse cuenta.Sucede lo mismo que con otros recursos que ya hemos visto antes, tenemos que saber o aprender a utilizarlos para los fines que más nos convengan, en este caso hacer que los niños consigan los objetivos del curso o la asignatura que cursan.
Desde esta perspectiva resulta muy interesante la aplicación o el uso de los videojuegos dentro del contexto escolar por sus múltiples ventajas. Con el videojuego el niño se motiva, presta más atención, intenta superarse a sí mismo.En conclusión, como ya habíamos visto antes ningún recurso es bueno o malo por él mismo sino que depende en gran medida del uso que se haga de él.
Así, los videojuegos pueden abrirnos una vía muy interesante para trabajar con los niños.